Capítulo 3: MI novia
En
ese mismo momento, oigo la puerta de la entrada que se abre.
– Cariño, ya estamos en casa.
Axel me mira y sonríe. Me coge de la mano y nos dirigimos hacia la ventana del mi habitación.
– ¿Qué intentas, Axel?
– Nos fugamos. Por aquí y ahora.
Abro mucho los ojos y niego.
– ¡Estamos en un segundo piso, y me dan miedo las alturas!
– Cariño, ya estamos en casa.
Axel me mira y sonríe. Me coge de la mano y nos dirigimos hacia la ventana del mi habitación.
– ¿Qué intentas, Axel?
– Nos fugamos. Por aquí y ahora.
Abro mucho los ojos y niego.
– ¡Estamos en un segundo piso, y me dan miedo las alturas!
–Pero
yo estoy contigo.
Va
hacia la ventana, la abre, y sale a una especie de tejadito.
–
¡Estás loco!– le digo saliendo por la ventana.
Tengo
un vértigo que me muero, pero él me agarra la mano. Me besa suave en la
mejilla, y me suelta. Se cuelga del tejadito con las manos, y aterriza como un
gato. Un gato guapísimo.
Yo sigo en el
tejado, observándolo sin poder apartar la mirada.
–
Vamos, suéltate. –Extiende los brazos. –Yo te cojo.
–
¿Pero qué dices? Ya he hecho bastante por salir aquí, no pienso tirarme.
–
No te tirarás, si no que te dejarás con las piernas colgando y entonces yo te
cogeré y te bajaré poco a poco.
–
¿Cariño? – Insistió mi madre.
– Un momento.
– le susurro a Axel.
Voy a mi habitación y dejo una nota:
Voy a mi habitación y dejo una nota:
"Mama,
estoy dando una vuelta. Volveré sobre las ocho. Te quiero, besos"
Vuelvo a salir
por la ventana sin mirar donde piso. Me resbalo. Estoy a punto de caerme justo
cuando noto que unos brazos fuertes me sujetan cuidadosamente.
– Te lo
dije. – dice encogiéndose de hombros. –Te cojo.
Me tiene
inmovilizada. Yo no intento zafarme de él, entonces acerca sus labios a los míos
y da un dulce beso. Cuando se aparta yo le miro imitando cara de enfadada, aun
que él ya sabe lo que significa.
– ¿Más?
Asiento con la
cabeza. Me pongo roja, porqué realmente quiero molestarme con él pero me es
imposible. Sonríe y vuelve a besarme. Esta vez, yo lo cojo por el cuello y lo
atraigo más hacia mí. Peino su pelo liso con los dedos.
–
¿A dónde vamos?
Corremos
por las calles, cogidos de la mano. Axel se sienta en el banco de la parada del
autobús.
–
Shh… – Dice tapándome los labios con un dedo.
Me
sienta en su regazo y nos quedamos unos segundos en silencio hasta que aparece
el autobús delante de nosotros.
Se
abren las puertas y nos metemos dentro. Hay un asiento libre al lado de la
ventana. Sólo un asiento.
– Siéntate tú. – le digo.
–No, si nos achuchamos cabemos los dos. – me dice y me
sonríe.
Nos abrimos paso hasta el asiento, pasando por delante
de una abuela que se nos queda mirando. Nos sentamos los dos en el espacio en
el que normalmente sólo cabría una persona. Él me echa el brazo por encima y yo
le abrazo por la cintura.
– ¿A dónde vamos? –Le repito.
– No te lo pienso decir hasta que lleguemos.
– Oh claro, me haces fugarme de casa contigo a un
sitio que tal vez ni siquiera valga la pena.
– Yo valgo la pena. –Me dice riendo.
Me lo quedo mirando, la verdad es que tiene razón.
– ¿En qué
piensas? – Me pregunta ausente.
– Eres guapo. – Le digo mirándolo a los ojos de
colores distintos. Son hipnóticos.
El autobús para y veo que entra un chico alto y rubio.
Intercambio una mirada con él. Luego veo que le sonríe a Axel.
– ¿Le conoces? – Le susurro.
Axel pone cara de asco y me responde:
– Por desgracia sí. Es Ethan Spikes.
La abuela que tenemos al lado se levanta y baja del
autobús justo antes de cerrarse las puertas.
Ethan se acerca y se sienta a nuestro lado.
– Axel. –dice él divertido.
– Ethan. –dice Axel mirando por la ventana.
– Veo que Charlotte es historia…– dice mirándome.
– Ajá. – suspira Axel.
– Me llamo Ethan Spikes, ¿tú eres? –dice
dirigiéndose a mi.
– Cassandra. – Le miro a los ojos, los tiene de un
color azul cielo, incluso más que el ojo izquierdo de Axel.
– Cassie –dice Axel atrayéndome hacia él. –, mi novia.
– Ah… Eres muy guapa.
Axel me besa exageradamente. Demasiado exageradamente
para mi gusto.
– MI novia. –repite Axel.
– Veo que os queréis.
Ninguno de los dos responde.
Axel es posesivo. Muy MUY posesivo. Al menos va en serio. Odiaría a este chico si dejase de lado a Cas (puedo llamarla Cas? xD), y le rompiera el corazón, justo como hacen este tipo de chicos, porque los chicos malos molan, pero que te rompan el corazón... nope.
ResponderEliminar¿Quién es ese Ethan? Parece un incordio.
QUIERO MÁS!!! Esta historia es demasiado genial ^^ Os quiero! Besos <3
KYAAAAAAAY, YA HAY OTRO CAPIIIII.
ResponderEliminarAxel mola eeh? Es porqué se llama Axel. Si se llamara Rodrigo no sería lo mismo.
Y Ethan es Ethan. Ya tendrá protegonismo, ya...
JOLÍN, ESTOY AMANDO A ETHAN!!
ResponderEliminar¡¿POR QUÉ LO HABÉIS HECHO RUBIO?! ¡¡¿WHYYY?!! ¡¡¡AHORA TENGO UN DILEMA, UN AUTÉNTICO DRAMA INTERIOR!!! cO.O
Jo, es que los ojos de Axel... pero el otro es rubio... y... y... BUAH. ASÍ UNA NO PUEDE CONCENTRARSE EN COMENTAR DEBIDAMENTE, PORQUE LOS DOS ME PARECEN DEMASIADO GENIALÍSMOS POR EL MOMENTO.
Debbie, ¡cuidado con ellos!
Además, Ethan nos ha confirmado que Axel es un mujeriego, aunque eso ya se intuía cuando dice que es la primera novia que tiene que duerme con sujetador.
Sin embargo, también es alocado y al mismo tiempo seguro y... *¬*
TENGO QUE SEGUIR CON ESTA DROGA.
YA.
– Te lo dije. – dice encogiéndose de hombros. –Te cojo.
ResponderEliminarMe tiene inmovilizada. Yo no intento zafarme de él, entonces acerca sus labios a los míos y da un dulce beso. Cuando se aparta yo le miro imitando cara de enfadada, aun que él ya sabe lo que significa.
Aaaaaaw muero de amooor! Porque?? Porque son tan adorables?? No puedo yo tener alguien asi??
– Oh claro, me haces fugarme de casa contigo a un sitio que tal vez ni siquiera valga la pena.
– Yo valgo la pena. –Me dice riendo.
Me lo quedo mirando, la verdad es que tiene razón.
Acabaré llorando es demasiado precioso! Demasiado!!!