– ¡No soy una chica estúpida!
– ¿Quién ha dicho eso?
– ¡Tú hace dos minutos, ignorante!
– ¿Te das cuenta de que eres tú la única que insulta?
– Déjame... Vete.
Ríe, aunque casi no se le oye.
– Estamos hablando por teléfono.
Y colgué.
Capítulo 1: Una chica estúpida.
Abro la puerta del armario y me miro en el espejo: Sigo con
el pijama y el cabello despeinado.
Suena el timbre.
Me pongo rápidamente las zapatillas de andar por casa y bajo
a toda prisa mientras me peino con las manos. Abro la puerta con una sonrisa,
por lo menos para que no se fijen en que me acabo de levantar.
– Sólo quería decirte qu…– Empieza a decir Axel.
Cierro la puerta con indiferencia y me dirijo hacia la
cocina. ¡MAGDALENAS! Adoro las magdalenas.
Vuelve a sonar el timbre. Esta vez, únicamente me asomo por
la ventana que tengo más cerca y lo saludo con la mano. Veo que coge el móvil,
y en un segundo, el mío empieza a vibrar y a emitir un sonido raro que ni si
quiera es música.
Miro atentamente al aparato electrónico al cual nunca le doy
mucha importancia. Suena el timbre por tercera vez.
Sigo comiéndome la magdalena.
Oigo unos golpecitos en la ventana y me giro.
Está haciendo el subnormal con las manos para llamar mi
atención. Me río involuntariamente y
luego abro la ventana fingiendo que no me importa.
– ¿Qué? –Digo intentando un tono cortante.
Mete la cabeza por la ventana y me besa.
– Sabía que no podrías resistirte a la tentación. –Dice
esbozando una sonrisa.
– ¿De qué? ¿De abrir la ventana? –Pongo los ojos en blanco.
Me observa de arriba abajo y noto que el calor me sube por
las mejillas.
– Bonito pijama.
– ¡Vete de mi casa! –Digo empujándolo por los hombros.
Aunque de nada sirve, porque mete un pie en la ventana,
luego el otro, hasta estar completamente de pie en el suelo de MI CASA.
– ¿Estás sola? –Pregunta mientras recorre el pasillo.
– Ehh… No. –Miento.
– No sabes mentir, –Me coge de la mano –vamos.
Me suelto rápidamente.
– ¿Qué haces?
– Te compraré otra magdalena si quieres…
Miro en dirección a donde está la magdalena. Estaba, ya no
está. Él tiene una miga en la comisura del labio que lo delata. La cojo y me la
como.
– Bien, deja que me cambie primero.
Se encoje de hombros.
– ¿Para qué?
– Estoy en pijama… No puedo ir así a donde sea el lugar al
que vayamos.
– Si que puedes. ¿Qué más da?
Lo miro con cara extraña, directamente, él es extraño, o se
comporta como si lo fuera.
– Espérame aquí, ahora bajo…
– No hace falta, yo también subo.
– Eh… No.
Un segundo después, lo veo subir por las escaleras. Se gira,
me mira y me sonríe.
– ¿Vienes?
Lo primero: ¡¿CÓOOOOMOOOOOOOOOO NO SABÍA QUE HABÍA UNA NUEVA HISTORIA QUE IMPLICABA LAS PALABRAS "KAMI" Y/O "SADIE"? *voz de troll de las cavernas*
ResponderEliminarYa no me queréis... T.T
Sin embargo, yo no puedo dejar de adoraros, así que os lleváis un coment igual.
ME. ENCANTAN LOS PERSONAJES! Son muy awesome, muy fabulosos, muy Veeee~
OS LO DIGO YO! Adoro estos momentos que son tan sinsentido, y la desverguenza de él y, y... ¡¡¡TODO, LO ADORO TODO DE ELLOS!!!
Lo que no adoro para nada... ¡es que sea tan cortito!
Sin embargo, debo decir que preferiría leer cheescake antes de empezar con otra colectiva ¡sé que es todo una técnica de distracción para que deje de molestaros con Cheescake, LO SÉ (?)!
Bueno, es muy cortito, y como no queráis que os diga lo genial que es líenea por línea... creo que he terminado ya T.T
(ja, lo que pasa es que tengo ganas de leer el 2, que me está esperando).
PD: ¡¡Quitad el maldito verificador! No deja de pedirme que haga lo de las letritas ¡¡NO SOY UN ROBOT!! *empieza a matar a gente porque se indigna*
¡¡¡Me encanta, chicas!!! Lo adoro demasiado... Tanto que voy ahora mismo a por los demás!
ResponderEliminarSiento mucho pasarme tan tarde, os prometo que a partir de ahora comentaré con más regularidad :D
¡Os adoro!